viernes, 8 de agosto de 2008

Desde el ayer

Estaba acomodando fotos viejas, algunas muy viejas, y me encontré con momentos queridos reflejados en ellas.
Cuenta mi madre que yo nací sonriendo, que salí de la panza y cuando me pusieron a su lado, le sonreí. La verdad es que mucho no le creo, pero ahora yo soy madre y recuerdo cosas de mi niña que ella jamás va a creerme, lo sé.
Además me cuenta que siempre bailé, aunque mis padres no me mandaron a aprender danza.
Esa fue una elección mía, solo tomé clases cuando me las pude pagar, luego de los 18 años cuando ya tuve mi primer trabajo. Mientras tanto me las arreglaba con todo lo que se pareciera a la danza. En la escuela primaria había una profesora de folclore, y allí fui yo, claro que me apasione tanto que terminé siendo una de las figuras de los actos y principalmente de este que van a ver, último año de la escuela primaria. Mi primer escenario, primeros aplausos y unas alpargatas que me quedaban grandes y a las que mi madre les colocó unas cintas para que no se me salieran.
Cuanta emoción significaba bailar! En esos momentos sentía que mi cuerpo y mi alma se elevaban, el corazón latía fuerte y no me preocupaba mi sonrisa (esa que siempre fue un sello) llena de alambres de los frenillos, que me empecinaba en ocultar.
Algo especial empezaba a ocurrir...




Al año siguiente de esta foto, ya estaba en la secundaria. Allí no había danza, pero sí educación física. Era la alumna diez en la materia ( no en las demás, como imaginarán ) y jugaba a todos los deportes que podía. Hacía tiempo que ya pedía insistentemente clases de danza, pero para papá era una pérdida de tiempo, así que seguimos con el deseo. Hasta que a los 15 años tuve mi primer noviazgo, y ese primer amor además vino con sorpresa. El era hijo de ucranianos y su familia era parte activa en la colectividad. Por lo tanto bailaba en el ballet típico y claro allí fui yo. Aprendí a bailar y estuve allí durante 5 años. Mi amado Ballet Kiev.




Entre medio, recibí mi título de Bachillerato, y por supuesto ni hablar de otra cosa que no fuera estudiar una carrera seria, el baile era solo un pasatiempo. Claro que estudié, pero además trabajaba y me pagaba mis amadas clases de danza clásica.
Aquí van a ver la foto de la primer coreografía montada e interpretada por mi. Era con la música de Vangelis, Carrozas de fuego. El vestuario lo confeccioné yo misma, desarmé el vestido de mi graduación y me pasé días cosiendo lentejuelas...



Ese mismo día, baile por primera vez música que no fuera clásica, un tema de Fito Paez, se llamaba Yo vengo a ofrecer mi corazón. Cosa que yo sentía cuando lo bailaba...



Luego llegó la incursión con las zapatillas de punta. Tarea difícil para hacer de grande, pero lo logré y me sentía tan feliz! De a poco lograba mi sueño... no bailaría en el Colón, pero bailaba con técnica, como siempre lo había soñado.


Con los años pasaron muchas cosas, mientras seguía bailando. Una de ellas fue encontrarme con la Expresión Corporal-Danza. Esta forma de danzar me cambió literalmente la vida. Me bajé de las puntas y comencé a vivir la danza desde otro lado. Comencé a conocer mi cuerpo desde las sensaciones, las emociones, el movimiento que nacía desde allí y no desde una forma impuesta por otro. Sin desmedro de la técnica obviamente, que todo lo hace mas bello, lo perfecciona.
Otra de las cosas fue encontrarme con Marcelo que me impulsó a comenzar esta carrera encarándola desde la universidad. Y allí fui... pasé los 7 años más intensos de mi vida, bailando todo el tiempo, pero también estudiando mucho.
En medio del estudio montamos con mi amiga-hermana, Marisol esta coreografía que se llamaba "Minas" inspirada en el tango y con música de Astor Piazzolla.


Y sí..., sin yo poder creerlo me recibí, era profesora. Seguramente ya no sería bailarina, pero podría seguir bailando y además enseñar a otros que como yo, que aman la danza y quizá no pudieron hacerlo en su momento. Un regalo que nos dieron en la Universidad fue la entrega de diplomas en el Salón Dorado del Teatro Colón!! no bailaría allí pero esto fue igual, o mejor. Tenía en mis manos lo que siempre había soñado y toda mi familia estuvo allí. Hasta mi padre que aplaudió de pié y por supuesto el que dio el puntapié para que esto ocurriera siempre a mi lado.



En medio de todo este camino con la danza hubo un acontecimiento más que llenó mi vida. Terminé mi último examen bailando con mi hija en mi panza, estaba de 8 meses y ella se movía conmigo. Bailamos juntas, como todavía lo hacemos.Y claro, llegamos al hoy. Como sé que a todos les gusta que nos conozcamos aquí van fotos del ahora. Este es un nuevo espacio de trabajo en la que la paso maravillosamente con mis alumnos y que además es el salón donde mi niña toma clases de iniciación a la danza. Ella lo eligió, dicen que va en los genes...






















Bueno este es el camino desde el ayer... En estas fotos no van a ver grandes poses, ni arabesques, solo la realidad sin estridencias de alguien que logró parte de lo que soñó.

Alguien que encontró su lugar en el mundo.


Gracias por compartir este recuerdo conmigo, aquí desde mi hoy.



19 comentarios:

Marichu dijo...

Que lindo Miriam! Hermosos recuerdos, gracias por compartirlos con nosotros!
Un beso grande!

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Es bonito saber que alguién consiguió lo que soñó toda la vida.Me alegro por tí y que además lo compartas.
Besicos

Cecilia Alameda Sol dijo...

Emana de tu texto y de tus fotos una sensación de estar satisfecha, gustosa de tu vida, de ir por el camino elegido. Eso es una suerte, porque no siempre se encuentra en la juventud el camino que nos conducirá, si no a la felicidad, al menos a la posibilidad de ser como queremos ser. Yo lo celebro contigo

Marcelo dijo...

Yo, lo celebro como Cecilia. Y que sigas buscando el camino de la realización, que es el que todos buscamos...
Un beso

Laura dijo...

Me ha encantado, Miriam. Es curioso como nuestras vidas comienzan a asomar en nuestros blogs y cada día mostramos un poco más de nosotros. Tú, en este caso, lo hiciste demostrando que tu vida ha sido un logro con mucho esfuerzo, trabajo y tesón. La vocación de uno es muy importante y se lucha lo que haga falta por ella.
¡Lo de bailar con tu hija en la panza es total!

Lore dijo...

hola miriam!
ya volví de mis vacaciones, y nueva estoy!
me he leido de un tirón todas las entradas nuevas de tu blog...me encantó esta de las fotos antiguas y los recuerdos...yo de tanto en tanto, cojo mi diario y lo releo ¡y es como si volviera al pasado! ... y entré en la web de cuerpospintados.com ¡que alucinantes las fotos! sin duda, tengo que pintarme el cuerpo un día... y bueno, que decirte del "bailar a duo" (mi homework pendiente...) ... y la foto de la autoestima (el gato y el león) es rebuena!
en fin, que me alegro de volver a estar por aquí ;--)
un beso grandote!!!
lore

Miriam dijo...

Queridos todos: Esta entrada fué muy personal y la verdad no sabía si les gustaría. Salió como salió... desde adentro, recuerdo tras recuerdo...
No estaba segura de publicarlo, ahora ya está y me alegra que lo compartieran conmigo. Todos son muy cariñosos y respetuosos.
Si quería reflejar que a veces los deseos y los sueños parecen que no van a cumplirse, pero un día si uno no abandona el camino, algo por lo menos podemos lograr.
Gracias a todos!

Jan Puerta dijo...

Sin saber como he llegado a tu espacio. He leído visualmente tu historia y agradezco este sentido de compartirla. Evocar el pasado de uno es mantenerlo vivo. Para siempre.
Un abrazo

Ale dijo...

Me pongo de pie ante vos. Primero por haber hecho lo imposible para seguir adelante con tu sueño, porque eso encierra algo más importante aún: que no te fallaste a vos misma. Seguiste tu impulso, tus ganas, tu elección. Y hoy está dando sus frutos, como los fue dando en todo este tiempo que nos contás.

Yo siento algo especial con ciertos tipos de arte, como lo son el teatro o la danza, por nombrar algunos. No sé, no soy de ir a muchos (en realidad al teatro fui 2 o 3 veces y a ver danza jamás) pero siempre siempre me queda la sensación de que las personas que hacen ese tipo de arte se les llena el corazón arriba de un escenario. Pero se les llena en serio, dejan en cada gesto, en cada pose sudor, lágrimas y parte de su vida. Y es realmente alentador y conmovedor verlos hacerlo.

Por ejemplo, hace dos o tres años fui a ver al teatro a una flaca que hacía una obra con su escuela, nada del otro mundo. Sin embargo salí de ese lugar con una sonrisa en los labios, porque la veía ahí arriba y la veía tan llena de vida, tan llena de esa magia tan especial que encierra el teatro. Y estoy seguro que la danza hace lo mismo, no solo en las personas que la viven y la sienten y la hacen, sino en las que lo observan. Es tanta la energía, que se traspasa al público. Y eso es maravilloso, único, y realmente me da orgullo cuando leo historias como estas. Porque sé que lo sentís, aún sin conocerte.

Y dar clases debe ser algo que también a uno lo debe llenar demasiado, porque es compartir esa magia de toda tu vida con otras personas que -como vos- tienen un sueño en la piel y desean alcanzarlo.

Te felicito por el camino recorrido y por el que estás recorriendo ahora.

Un beso

begoyrafa dijo...

Qué maravilla, Miriam. Cumpliste tu sueño. Estas son las pequeñas historias cotidianas que me gustan y que me refuerzaun un poco el optimismo en el que trato de vivir. Creo que vivir no es tan complicado si buscamos las metas adecuadas.
Un abrazo
Rafa

Incombustible dijo...

Preciosa entrada, como todo lo que cuelgas aquí...sólo que esta es especial primero por compartir tu vida con nosotros y, para mí, porque me voy convenciendo de que hay algo conspirando a favor nuestro (si te digo que mi madre también decía que le sonreí cuando nací y que ella, que era cantante, se trepaba al escenario embarazada de mi hermana y de mí..bueno). El caso es que da mucho gusto saber que alguien encontró su lugar en el mundo y que, además, sigue creando espacios para compartir su pasión.

Besos, en todos los ritmos jejeje

mi despertar dijo...

Feliz de haberte encontrado no sé desde adonde vine, ni hacia donde voy, pero.....

me encantó tu texto
besos

Miriam dijo...

Rafa, creo que inconcientemente todo lo que vamos leyendo en los espacios que visitamos se va mentiendo y nos hace pensar, recordar, emocionarnos y sin querer vamos formando una red de pensamientos enlazados.
Si esto tiene que ver con el optimismo, en este camino muchas veces pensé en bajar los brazos, (a veces aún me pasa) pero tomo aire y sigo. El desafío siempre esta por delante depende de nosotros atravesarlo o no.

Jan Puerta y Ale, BIENVIENIDOS! Muchas gracias por visitarme y además por ser tan respetuosos en sus comentarios. Me he pasado por sus blogs y también les dejé comentarios.
Vuelvan cuando quieran a danzar conmigo!! Siempre es bueno conocer nuevos amigos.

Incombustible, te creo... definitivamente te creo, ya no me sorprende nada! estamos conectadas y no importa la distancia nos hemos encontrado.
Abrazos y besos amiga!

Mi despertar, BIENVENIDA! como a los otros nuevos visitantes, me alegra un montón que te pases a danzar un rato conmigo.
Ven cuando quieras yo también iré a visitarte.

Besos danzantes para todos, y no abandonen sus deseos!!

DRIADA dijo...

Lo he leido con mucho interés. Creo que ya he dicho que admiro mucho a las personas que como tú sabéis bailar. Creo que es una de las formas más hermosas que tiene el ser humano para expresar, disfrutar y seguro que muchas cosas más.
Mostrar un trocito de tu vida acompañado de fotos ha sido muy bonito es como si de viejas amigas se tratara sentadas en el sofa y repasando recuerdos.
Gracias por compartir tus hermosos recuerdos y espero que que ese albúm de fotos tenga mucha muchas más hojas que mostrar.
Un beso

Alatriste dijo...

Una delicia pasear por tus recuerdos. Tienes una vida maravillosa y es bonito ver que los sueños sí que se cumplen. ¡Enhorabuena! También por el blog.
Gracias por visitar mi desván. Espero que te gustara lo que viste allí. Ya sabes donde tienes tu casa.
Un beso fuerte y que te vaya bonito.

El Rincón del Relax *Beatriz* dijo...

Hola guapa, encantada de leerte otra vez, preciosa tu entrada feliz de haber conseguido tu propósito y tus deseos, lo importante tu felicidad y agradecida de que compartas ese estado! Recibe un fuerte abrazo!

Ignacio dijo...

Maravilloso.

Realmente no puedo sumar mejores palabras a las que ya lei por ahi y creo que con eso basta.

Te felicito por llevar a cabo tu sueño y por empujarlo siempre un poco mas adelante.

:)

Suena muy cuadrado.Pero queria ser lo mas honesto posible.

Miriam dijo...

Ignacio y Ramon, solo traté de reflejar humildemente una ealidad que ha costado muhco construir y con lo que sigo perseverando día a día. Me alegro que compartirlo sea agradable para ustedes. Siento que los dos tienen sueñoa por cumplir y que quiza le ayude un poquito a no bajar los brazos.

Driada y Beatriz, a ustedes que siempre estan, gracias otra vez. Me he dado cuenta que hay sueños que siguen ampliándose a partir del blog. Sus palabras siempre cariñosas y rspetuosas son com un aplauso de esos que viví en el escenario pero con una calidez que me envuele y me dá fuerzas para seguir.

Todos los que entran aquí me hacen sentir que todavía puedo más, que puede seguir creciendo y me dan la fuerza y el impulso para hacerlo.

A todos muchos besos y GRACIAS!

Julia dijo...

Hola Miriam

Me dejas nublada. Vibras con la danza, nos lo transmites y compartes tus vivencias, qué hermoso. Una parte de tí se quedará en nosotros estoy segura, con cada palabra, con cada movimiento aún en la distancia, con tu imagen de bailarina.

Siento no poder estar cerca para asistir a tus clases, cómo me gustaría. Y poder reencontrarme de nuevo con ella.

Te leo y aunque sólo sea en una pequeñisima parte, me siento identificada. Puedo sentir la emoción.
Esa pasión desde pequeña, siempre buscando un motivo para bailar, aunque en casa quisieran que estudiara. En el colegio, los bailes que preparábamos... en el instituto con el atletismo... siempre ligada al movimiento; en la carrera de magisterio, nunca olvido las clases de expresión corporal, los teatros que realizábamos, los mimos... y después estudiando Educación Física,la mejor experiencia de mi vida... no he sido más feliz cómo ese año, me sentía libre, me sentía yo, es como si una sonrisa inundara mi rostro permanentemente. Entonces mi primer acercamiento a la danza clásica. Rozar ese mundo era un sueño hecho realidad.

Pero no tuve como tú la fortaleza de perseguir este sueño hasta el final.

Me admira tu decisión, tu valentía, tu fortaleza de no desfallecer en el intento.

Observo esas fotos desde pequeña, tus representaciones... cuánta belleza, cuánta pasión y ahora transmitiéndoselo a tus alumnos, viviéndolo en tu hija. Te admiro. Eres todo un ejemplo a seguir. Perseguiste tu sueño y lo alcanzaste.

Te envio un beso enorme con todo mi cariño.

Gracias por compartirlo con nosotros.