jueves, 12 de junio de 2008

Su cuerpo, esa casa que usted no habita...

En este momento, en el lugar preciso en que usted se encuentra, hay una casa
que lleva su nombre. Usted es su único propietario, pero hace mucho tiempo que ha perdido las llaves, permanece fuera y no conoce más que la fachada, no vive "en" ella. Esa casa, albergue de sus recuerdos más enterrados, más rechazados en su cuerpo.

"Si las paredes oyesen..." en la casa que es su cuerpo sí oyen. Esas paredes que lo han oído todo y no han olvidado nada son sus músculos.

En el envaramiento, en las crispaciones, en la debilidad y en los dolores de
los músculos de la espalda, del cuello, de las piernas, de los brazos, del
diafragma, del corazón, y también en los de la cara en y en los del sexo, se
revela toda su historia individual desde el nacimiento hasta el día de hoy.
Sin siquiera darse cuenta, desde sus primeros meses de vida usted reaccionó a las presiones familiares, sociales, morales.
"Ponte así, o asá, no toques eso, no te toques, pórtate bien,
movete!, apurate!, donde vas tan de prisa?"
Confundido, se plegaba a todo como podía. Para conformar tuvo que deformarse...

Pero nunca es demasiado tarde para liberarse de la programación del pasado, para hacerse cargo del propio cuerpo, para descubrir posibilidades todavía insospechadas.
Existir significa nacer continuamente...
Es posible encontrar las llaves de nuestro cuerpo, tomar posesión de él, habitarlo al fin, para hallar en él la vitalidad, la salud, la autonomía a que tenemos derecho.
Nuestro cuerpo es nosotros mismos. Nuestra manera de parecer es nuestra manera de ser. Pero nos negamos a admitirlo, no nos atrevemos a mirarnos, en
realidad ni siquiera sabemos hacerlo.
¿Y si tratásemos de buscar, a través de las sensaciones, las razones del cuerpo?
Nuestro cuerpo somos nosotros mismos. El es nuestra única realidad aprehensible. No se opone a la inteligencia, a los sentimientos, al alma... los incluye y los alberga. Por ello tomar conciencia del propio cuerpo significa abrirse el acceso a la totalidad del propio ser... Porque el cuerpo y el espíritu, lo psíquico y lo físico, incluso la fuerza y la debilidad, representan, no la dualidad del ser, sino su unidad.
Habitar su cuerpo significará dejar caer sus máscaras, sus disfraces, sus posturas afectadas, dejar de actuar "como sí", sino ser, y tener el valor de la propia autenticidad.
Existir significa nacer continuamente...
Texto extraído de "El cuerpo tiene sus razones" de Thérése Bertherat y Carol Berstein. Editorial Paidós.

10 comentarios:

hawwah dijo...

Me ha encantado este homenaje al cuerpo..a veces olvidamos que gracias a él sentimos, amamos, vivimos...

..Existir significa nacer continuamente...

un beso!

Marcelo dijo...

Es que actuamos tanto "como si" que al final no nos damos cuenta que estamos actuando...
Muy bueno el texto!

Cecilia Alameda dijo...

Sería estupendo saber controlarlo, relajarlo, desliarlo... pero no nos han enseñado a hacerlo. Tú lo sabes bien

Miriam dijo...

Hawwah, verdad que es una hermosa frase? yo trato de recordarla cuando la vida se me hace cuesta arriba... porque del nacimiento nadie se acuerda pero ¡que dificil debe ser ese transito hacia el mundo!
Besos

Miriam dijo...

Marcelo el "como sí" nos maneja el día a día... pero sería importante por lo menos darnos cuenta, así en algún momento podemos intentar ser nosotros mismos.
Besos

Miriam dijo...

Cecilia, yo lo sé pero creeme que en la locura de la vida que vivimos a veces se me olvida...
Es verdad no nos enseñaron y eso es lo que yo me propuse enseñar a la gente a poder vivir mejor desde lo que cada uno "es" con lo bueno y lo malo. Aceptarse y quererse es el primer paso para vivir un cuerpo sano.
Besos

Cigarra dijo...

Me has recordado que leí ese libro hace casi 20 años y me resultó muy revelador. Voy a releerlo porque todo nos empuja siempre a olvidar el cuerpo, como no sea para exigirle tareas imposibles o maltratarlo con supuestos "placeres" como el alcohol o las comidas inadecuadas.
Me vas a ver por aquí a menudo. Siento que necesito tus consejos

Miriam dijo...

Te espero cuando quieras Cigarra!
Yo releo este libro muchas veces, es como mi biblia!
Besos y me alegro que te sirvan mis consejos.

Lore dijo...

andaba releyendo algunos de tus posts (a veces lo hago, me gusta) y me apeteció contarte que me apunté a un Taller de Movimiento y Creatividad! (aparte de mis clases de Río, ¡insustituibles! :---)
sé que vas liada con "Shakespeare", pero cuando puedas, me gustará que le eches un ojo y me digas...

www.alasbcn.com

bso grandote
lore

Lore dijo...

miriam,

¡ya miraste el link! ¡que rapidez!

¿pero de donde sacas el tiempo para hacer tantas cosas???...tu hija, tu marido (que por cierto, ya vi que es marcelo, ¡no sabía!¡que bueno!, ya te digo, maqui sí o sí será toda una internauta!); la danza, el trabajo, tu blog, bloguerarNos al resto ... vamos, que el post de los "superheroes" de tu marido a ti te va que ni pintao! ;---)

¡que bueno que te gustó lo del Taller, estoy emocionadísima! ¿como cuando eramos pequeñas, volviamos al cole después de las vacaciones, y estrenabamos el estuche, o la cartera, o los colores, y no podíamos esperar para utilizarlos por primera vez? pues eso, ¡lo mismo! ...y sí, prometo contarte todo todo todo!!!

beso grandote,
lore