martes, 8 de julio de 2008

Un Desafío...superar la frustración






Hace unos días leía cosas muy interesantes en el blog de una nueva amiga llamada Incombustible, que es maestra especial.
A partir de allí resonó en mi recuerdo algo que viví dentro del profesorado con una maestra, Susana Gonzalez Gonz , que nos mostró y nos contó como se trabaja desde la Expresión corporal-danza con personas con posibilidades diferentes. Ella comenzó con esto cuando su hijo, que era gimnasta tras una caída, quedó cuadripléjico.
Con mucho dolor pero también con mucho coraje comenzó un camino, lento pero constante, para tratar que su hijo pudiera recuperar las sensaciones y las ganas de seguir desde una silla de ruedas.
Yo lo denominaría como el desafío a superar la frustración.
Nada es casual, primero las palabras de Incombustible, luego me encuentro con estas imágenes, y por último anoche sentí como hace mucho tiempo no me pasaba la sensación de frustración...
Entonces decidí enfrentarla, necesité exorcizarla, buscar algo que me ayudara a revertir esta sensación desagradable...

Como siempre volví a los textos y allí encontré esto que quiero compartir con ustedes.


"El miedo a hacerse responsable por la sensación conforma un no del que quizás no se tenga conocimiento. Un no en la musculatura que es un no en las neuronas, un no en el psiquismo, para defenderse de la sensación. Se crea una verdadera resistencia la sensación que desencadena mecanismos de defensa: el borramiento o la negación de la sensación como resultado del temor a sentirla.
Este miedo a la sensación, que muy profundamente es un miedo al cambio, abre el capítulo de cómo las normas sociales, los fenómenos psicológicos, las necesidades corporales no escuchadas, modifican el cerebro.
El registro de la sensación dejará una huella a la que es posible -no fácil- volver y que dará entonces una dirección y un sentido. Pero pensemos también en el trabajo que requiere mantenerla viva. Esta sensación y su registro modifica el campo energético, el psicológico y el social, hecho que podría permitir la toma de conciencia de los recursos. Viejos y nuevos recursos para la consecución de una conducta instrumental para el cambio que revertirían "la sensación de no saber qué hacer con la sensación".
La apertura hacia el universo de la sensación, es muchas veces el contacto con el dolor y el sufrimiento. Este proceso de ponernos en contacto con el dolor obviamente es doloroso, y el cuerpo que comenzaba a abrirse puede volver a cerrarse. Incluso, la sensación dolorosa podría desaparecer... pero el dolor permanecería en nuestro interior.
Este es el trabajo que cada uno tienen consigo mismo: permanecer abierto en el dolor, tarea verdaderamente difícil e incomprensible en muchos momentos para nuestra conciencia.
El "no" de los músculos o el "si" dependerá de este minucioso trabajo hacia la búsqueda de la sensación que está dormida en el interior de nuestro cuerpo o hacia el descubrimiento de nuevas sensaciones, de lo no experimentado o sentido... todavía.
Estas son fotos del "Grupo Alma" que lo conforman bailarines sin problemas físicos y bailarines sobre silla de ruedas.
El texto son párrafos del libro "El pensamiento Corporal" de Susana Kesselman, Editorial Paidos.
Para ellos, para ustedes, para mí... para que podamos ahora y siempre enfrentarnos a los desfíos, con lo que tenemos y también lo que no tenemos. A partir de no ocultar las sensaciones, esas que nos enfrentan con los desafíos y que nos permiten crecer a pesar de las frustraciones.

12 comentarios:

Incombustible dijo...

Muchas, pero muchas gracias por la entrada, sus imágenes y el texto.
Es verdad, las casualidades no existen... son señales en el camino, para el que quiera leerlas.


Besos mexicanos

Cecilia Alameda dijo...

admirable la labor de estos artistas, los que van en silla y los que van sobre sus piernas. Toda mi admiración

Miriam dijo...

Incombustible, de nada se que conocer tu blog fué una señal. Si alguna vez estás por Buenos Aires no dejes de hacermelo saber.

Cecilia, es verdad es realmente admirable lo que hacen, con mucho mas nosotros a veces hacemos mucho menos.

Besos a las dos

Gatadeangora dijo...

Hermosa entrada.¡¡¡Cuanto tenemos que aprender aún!!.
Besitos

Miriam dijo...

Gata, que verdad esa, cuanto tenemos que aprender...
Besos

Soledad Sánchez M. dijo...

Una de mis expresiones favoritas es que "siempre hay que volver la vista atrás" para alentar y tender la mano a quienes no pueden seguir nuestro ritmo (social, físico, económico...), para valorar lo que tenemos y apreciar el valor de los que superan cada día dificultades inmensas. Soslayar una barrera física es un acto diario que dice mucho de la fortaleza de quien lo sustenta.
Entradas como la de tu espacio son muy necesarias: una colleja de vez en cuando nos ayuda a poner los pies en la tierra.

Un beso.


Soledad.

El Rincón del Relax *Beatriz* dijo...

Preciosa entrada.. totalmente cierto, gracias por compartirla. Un abrazo lleno de buenas vibraciones!

hawwah dijo...

Hola miriam!

la historia real del comienzo me pareció un magnífico ejemplo de superación humana... en realidad, somos más resistentes de lo que a veces pensamos...aprender del sufrimiento y crecer gracias a él es una tarea humana vital...

qué bonita debe de ser tu vida rodeada de danza, de belleza, de expresión y reflexión...

un beso grande y enhorabuena por tu premio!

Maria dijo...

Ese momento en el que tomamos conciencia plena de lo que sentimos yo creo que es la vida misma. No puede haber otro porque o ya pasó o está por llegar. Quizás entonces se pueda observar la resistencia que estamos oponiendo a lo que esté ocurriendo y como se acumula la tensión ante los acontecimientos que a veces, como en el caso de Susana que nos cuentas, pueden ser realmente terribles. Es como nadar a contracorriente jadeando por falta de aire debido al esfuerzo. Ekhard Tolle lo llama "el cuerpo sufriente". Yo tambien creo que es bueno intentar conocerlo bien en el instante presente. Es sencillo y barato, solo hace falta estar pendiente de la respiración que a fin de cuentas es el soplo de la vida, pero ¡demonios! es una tarea mucho más árdua de lo que parece. Roma no se conquistó en dos días.

Marichu dijo...

Increíble el poder que tiene nuestra mente sobre el cuerpo. Ahora entiendo lo que me decías en mi blog. Si, se puede desangrar de dolor y no tiene que ser precisamente por amor.
Besote

Miriam dijo...

Soledad, esa era la idea no olvidar que a veces nos quejamos de nimiedades, que podemos vivir mejor con lo que tenemos hoy... mañana ya veremos.

Beatriz, me llegaron tus buenas vibraciones!y que bien me hicieron!

Hawwah, mi vida es como la de todos, solo que tengo tanto amor por ello que quizá suene como mas linda... pero tambien tiene lo suyo. Esta entrada por ejemplo fué pensada hace tiempo pero no sabía como encararla ya que si bien es un ejemplo de superación, realmente fué y es muy fuerte por lo que significa... el dolor moviliza desde un lugar muy profundo...

María, primero bienvenida. Es verdad! pequeña tarea la de lograr manejar el soplo de la vida, esa respiración que lo es todo, y que se nos agita y nos ahoga a veces por una simple palabra o gesto...
Voy a conseguir el libro de Tolle, ya me atrapó solo el nombre.

Marichu, tus comentarios siempre me resultan muy sentidos, como tu blog. Veo que ahora entendiste de lo que te hablaba...

A todas Gracias y mil Besos

Yorka Masiel dijo...

qué grandisimas palabras, sin duda alguna es todo un desafio, gracias por compartir tus grandes pensamientos, me quedo reflexionando al respecto, éxito y sigue escribiendo!