
Aquí les dejo un párrafo muy interesante. Espero les ayude a entender cual es la verdadera “imagen corporal”, que en realidad es una construcción psíquica y que dista mucho de lo que vemos socialmente como “imagen”. Y de qué manera el movimiento de la danza y la expresión ayudan en su construcción.
Una imagen corporal bien estructurada desde la psiquis, ayuda a transitar la vida de una manera más sana. Y también permite que el fenómeno social no torne difuso y confuso la verdadera imagen que debiéramos tener de nuestro cuerpo.
“Por imagen del cuerpo humano entendemos aquella representación que nos formamos mentalmente de nuestro propio cuerpo, es decir, la forma en que éste se nos aparece.
¿Como se integra esta imagen? Disponemos de ciertas sensaciones; vemos algunas partes de la superficie corporal; tenemos impresiones táctiles, térmicas, de dolor, etc; recibimos sensaciones que provienen de los músculos; y sensaciones provenientes de las vísceras. Fuera de ello, está la experiencia inmediata de que existe una unidad corporal. Y si bien percibimos esta unidad, tratase de algo más que una percepción. Para designarla, usaremos la expresión: esquema de nuestro cuerpo o esquema corporal, o bien modelo postural del cuerpo. El esquema corporal es la imagen tridimensional que todo el mundo tiene de sí mismo. Y podemos llamar a esta imagen, “imagen corporal”.
La tensión y relajación de los músculos que mueven el cuerpo a favor y en contra de la gravedad, a favor y en contra de los impulsos centrífugos, pueden ejercer una enorme influencia sobre la imagen corporal. El fenómeno de la danza es, por lo tanto, un aflojamiento y alteración de la imagen corporal. La danza es entonces, un método para cambiar la imagen del cuerpo y aflojar su forma rígida.
El movimiento influye así, sobre la imagen corporal y lleva de un cambio en la imagen del cuerpo a otro cambio en la actitud psíquica.
Es evidente que toda emoción se expresa en el modelo postural del cuerpo y que toda actitud expresiva se halla vinculada con cambios característicos en el modelo postural del cuerpo. La imagen del cuerpo muestra, pues rasgos característicos de nuestra vida entera.
La emoción altera la imagen corporal. Cuando sentimos odio, el cuerpo se contrae, se torna más firme y los contornos que lo separan del mundo se hacen más netos.
En cambio, cuando experimentamos afecto o amor el cuerpo tiende a expandirse. Abrimos los brazos y en ellos quisiéramos abarcar a toda la humanidad. Nos dilatamos, pues, y las fronteras de la imagen corporal pierden su nitidez.
Nosotros dilatamos y contraemos el modelo postural del cuerpo; le sacamos determinadas partes y le agregamos otras. Lo reconstruimos incesantemente; fundimos algunos detalles; creamos otros nuevos: y todo esto lo hacemos con nuestro cuerpo y con la expresión del cuerpo mismo.
Imagen y apariencia del cuerpo humano.
Paul Schilder. Editorial Paidós

Esta construcción comienza en la primera infancia, ayudemos a nuestros niños a que la construyan desde su realidad corporal y no desde lo que se ve en las imágenes que nos venden, de cómo deberíamos ser.
Este esquema, esta imagen corporal es móvil, de hecho cambia permanentemente, por un gesto, una expresión, una vestimenta y… por la edad…
Aprendamos a que nuestra imagen corporal sea real y acorde al paso del tiempo. No digo que no tratemos de vernos bien; sí, que no queramos que nuestra imagen, perdure en el tiempo de la juventud eterna. No es bueno para nuestra psiquis, para nuestro cuerpo y principalmente para vivir la vida en su plenitud.
Y vos: ¿Qué ves cuando te ves?
































En este momento, en el lugar preciso en que usted se encuentra, hay una casa








